jueves, 1 de octubre de 2009

Hallan fósil clave en la evolución humana

BBC Ciencia



Una reproducción de la imagen de Ardi, el fósil descubierto en Etiopía.

Un equipo internacional de científicos presentó el que dicen es el fósil más antiguo y mejor conservado de un ancestro directo de la especie humana.

Se trata de una hembra de la especia Ardipithecus ramidus, que vivió hace 4,4 millones de años en lo que hoy es Etiopía.

Tal como señalan los investigadores en la revista Science, aunque no se tratara de nuestro antepasado directo, el hallazgo ofrece información muy valiosa sobre una fase crucial en la evolución humana: el momento en el que nos separamos de la rama común que compartimos con los monos.

El descubrimiento, dicen los investigadores, muestra como nunca antes la biología de esa primera etapa de la evolución humana.

Ardi, como ha sido apodada, fue descubierta en 1994 en la región de Afar, en Etiopía, pero tomó 17 años llevar a cabo los análisis del hallazgo.

Hasta ahora, la etapa más antigua conocida de la evolución humana era la de Australopithecus, el bípedo de cerebro pequeño que vivió hace entre 4 y 1 millón de años.
Más vieja

El más famoso de los australopitecos es Lucy, un fósil de 3,2 millones de años descubierto en 1974 a unos 70 kilómetros de donde fue encontrada Ardi.

Cuando Lucy fue hallada la comunidad internacional pensó que los homínidos más antiguos tendrían una anatomía similar a la de los chimpancés, pero Ardi, que es casi un millón de años más antigua que Lucy, no apoya esa teoría.

Éste no es un fósil ordinario. No es un chimpancé ni es un humano. Pero nos muestra lo que los humanos solíamos ser

Prof. Tim White

Tras recuperar varios huesos importantes, incluido el cráneo con dientes, brazos, manos, pelvis, piernas y pies, los investigadores lograron calcular su peso y altura, y creen que Ardi caminó en dos patas sobre el suelo, aunque trepaba a los árboles y pasaba mucho tiempo en ellos.

Se piensa también que Ardi era omnívora y lo más sorprendente, dicen, es que las proporciones de sus extremidades no eran similares a las de chimpancés o gorilas, sino a las de simios ahora extintos.

"En el Ardipithecus tenemos una forma no especializada que no logró evolucionar mucho en dirección del Australopithecus", dice el profesor Tim White, de la Universidad de California, Berkeley, y uno de los principales investigadores.

"Así que cuando la vemos de la cabeza a los pies, lo que observamos es una criatura mosaico, es decir, alguien que no es chimpancé, pero tampoco es humano. Es un Ardipithecus".

Los investigadores creen que estos homínidos vivían en bosques y, a pesar de que trepaban árboles, no pasaban mucho tiempo columpiándose en sus ramas ni tampoco caminaban ayudándose en los nudillos como lo hacen los chimpancés.
Ni humano ni chimpancé


La investigación tomó 17 años y en ella participaron 47 científicos.

En general, dicen los autores, el hallazgo revela que los homínidos y los simios africanos siguieron caminos evolutivos diferentes, por lo cual ya no debemos considerar a los chimpancés como "representantes" de nuestro antepasado común.

"Darwin fue muy astuto en este aspecto", dice el profesor White.

"Dijo que debíamos ser muy cuidadosos. Que la única forma de saber realmente cómo era nuestro antepasado común sería encontrándolo".

"Bien, en 4,4 millones de años logramos encontrar algo muy parecido. Y, tal como pensaba Darwin, la evolución del linaje de los simios y el linaje de los humanos ha estado ocurriendo de manera independiente desde que esas dos líneas se dividieron, desde que existía ese ancestro común que compartimos".

El investigador agrega que el estudio de Ardi, en el participaron 47 científicos de 10 países de todo el mundo, fue muy meticuloso.

"Nos tomó muchos, pero muchos años limpiar los huesos en el Museo Nacional de Etiopía y después restaurar el esqueleto en sus dimensiones y forma original", dice el profesor White.

"Y después lo estudiamos y lo comparamos con todos los otros fósiles que se conocen de África y otras partes".

"Éste no es un fósil ordinario. No es un chimpancé ni es un humano. Pero nos muestra lo que los humanos solíamos ser", afirma el científico.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Un Código Neuronal Humano Muy Parecido Para Imágenes y Sonidos

23 de Septiembre de 2009.

Según un nuevo estudio, los sonidos y las imágenes comparten un código neuronal muy similar en el cerebro humano. Un equipo de científicos, de la Universidad de Montreal y del Instituto Neurológico de Montreal en la Universidad McGill, explica cómo el mismo código neuronal en el cerebro permite al Ser Humano distinguir entre los diferentes tipos de sonidos, como el habla y la música, o entre imágenes distintas.


Para el estudio, se reclutaron participantes cuyos cerebros fueron escaneados mediante resonancia magnética funcional por imágenes (fMRI, por sus siglas en inglés), una forma no invasiva de trazar el mapa del cerebro. Esta técnica fue utilizada en estos experimentos para determinar cómo el cerebro reconoce las diferentes características de instrumentos musicales, las palabras en las conversaciones, o los sonidos ambientales, y cómo reacciona ante cada clase de estímulo.

Resulta que el cerebro usa la misma estrategia para codificar los sonidos que para codificar las diferentes imágenes. Esto hace más fácil para las personas combinar sonidos e imágenes que pertenecen al mismo objeto.

El próximo paso para el psicólogo Marc Schoenwiesner y su equipo es determinar cómo exactamente el cerebro distingue entre los ritmos de percusión del Rock y los instrumentos de cuerda en una sinfonía clásica, o entre una conversación en francés y otra en inglés. La meta es desentrañar detalladamente cómo el cerebro procesa y clasifica estos diferentes tipos de sonidos. En el futuro, esta línea de investigación puede que permita reconstruir una canción que una persona ha oído, a partir tan sólo de los patrones de actividad en su cerebro.

A medida que los científicos avanzan en la descodificación de los modelos de activación del cerebro, cabe imaginar aplicaciones increíbles. Schoenwiesner cree que si, a partir de la lectura de un escaneo por fMRI, se logra reconstruir una canción que una persona ha oído, no estaremos entonces tan lejos de poder grabar patrones de actividad cerebral de una persona dormida, y luego reconstruir un sueño que ha tenido. "Eso sería realmente maravilloso, aunque esta posibilidad está lejos, a décadas de investigación", matiza.

Información adicional en:

* Scitech News

lunes, 14 de septiembre de 2009

De vuelta al grupo humano.

El proyecto de la modernidad y luego la postmodernidad fundan el individuo ( no si una serie de raices antiguas), asunto que aumentó con la Reforma Protestante. La paulatina y constante individualización de la sociedad sin duda nos ha traido serios problemas, pues naturlamente nuestra especie no está diseñada para que sus miembros vivan de manera individual sino socialmente.

Ser parte de un grupo es saludable como lo revelan muchas investigaciones. Por ejemplo en estudios de memoria se determinó en el estar en grupo mejoraba la memoria en adultos mayores. El trabajo remite a varios estudios previos, como uno publicado a principios de 2009 en Psychology and Aging que mostraba que después de permanecer seis semanas dentro de un grupo, 73 personas de la tercera edad mejoraban su memoria en un 12%.

Para investigadores como Alex Haslam, de la Universidad de Exeter, “somos animales sociales, que vivimos y hemos evolucionado para vivir en grupo; formar parte de un grupo, desde un equipo de futbol a un club de lectura o un grupo de voluntarios sociales nos da una sensación de identidad social”. Y añade que esto es “indispensable para tener vidas plenas, y por esa razón los grupos son cruciales para la salud, el equilibrio mental y el bienestar”.

Catherine Haslam va aún más lejos y sugiere que los sistemas de salud deberían “reconocer el papel que juega sobre nuestra salud mental y física participar en grupos”. “Es mucho más barato que medicarse, tiene menos efectos secundarios y es más divertido”, añade.

En Costa Rica un equipo de investigadores del Instituto de Investigaciones en Ingeniería (http://www.inii.ucr.ac.cr/) del Programa de Cognición y Lenguaje (http://iniiserver.inii.ucr.ac.cr/picl/) de la Universidad de Costa Rica, tienen una serie de investigaciones en torno a una propuesta que recoge otras ideas ya existentes sobre el comportamiento social humano y la reorganiza amplia en lo que se llama la Modelación de Interacciones de Tropa. Es un enfoque desde las Ciencias Cognitivas más actuales.

Esta propuesta vuelve los hojos a la "tropa humana", o sea la organización habitual de los primates en sociedad y apartir de allí se contruye una serie de postulados con mucha fuerza.

La ciencia del sex appeal I

Los siguientes videos (10 en total) son partes del documental: la Ciencia del sex appeal. Arroja una serie de luces muy importantes para el entendimiento de la socialización humana, la vida sexual, la reproducción, el cortejo y el sistema inmunológico.

La ciencia del sex appeal 2

La ciencia del sex appeal 3