viernes, 30 de julio de 2010

LA INESPERADA CAPACIDAD MENTAL DE LOS BEBES CON LOS NUMEROS, EL ESPACIO Y EL TIEMPO


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Neurología
Lunes, 26 de Julio de 2010 16:30
Se ha descubierto que, incluso antes de aprender a hablar, los bebés organizan la información concerniente a números, espacio y tiempo de modos más complejos de lo que anteriormente se creía.
Foto: Carol Clark
El equipo de investigación que ha llevado a cabo el estudio, dirigido por la psicóloga Stella Lourenco de la Universidad Emory, ha comprobado que los bebés de 9 meses de edad ya perciben las relaciones de "mayor que" o "menor que" en la cantidad, tamaño y duración de las cosas. Y lo realmente asombroso es que sólo necesitan tener experiencia con uno de estos conceptos cuantitativos para predecir cómo deberían ser las otras cantidades.

Para el estudio, Lourenco colaboró con el neurocientífico Matthew Longo del University College de Londres.

Lo descubierto en esta investigación indica que desde los primeros meses de vida los humanos usamos la información sobre la cantidad para organizar nuestra experiencia del mundo. La información sobre la cantidad parece ser una herramienta poderosa para realizar predicciones sobre cómo deberían comportarse los objetos.

Lourenco se centró en el desarrollo de la percepción espacial, y cómo ésta interactúa con otras dimensiones cognitivas, como el procesamiento numérico y la percepción del tiempo. Las investigaciones anteriores sugieren que estos dominios cognitivos distintos están muy conectados a escala neuronal. Los experimentos muestran, por ejemplo, que la mente de los adultos asocia números más pequeños con el lado izquierdo del espacio, y números más grandes con el derecho.

Otros experimentos muestran que cuando se pide a los adultos que seleccionen rápidamente el mayor de dos números, la tarea resulta mucho más difícil si el número mayor es representado como físicamente menor que el número menor.
Scitech News

LOGICA IMPECABLE EN DECISIONES CRITICAS TOMADAS POR CANGREJOS


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Neurología
Jueves, 29 de Julio de 2010 08:23
Los cangrejos de río realizan cálculos sorprendentemente complejos sobre coste-beneficio, según un reciente estudio que abre la puerta a una nueva línea de investigación capaz de ayudar a desvelar a escala celular la actividad cerebral implicada en la toma de decisiones humana.
Foto: David D. Yager/Jens Herberholz
Los autores de la investigación, psicólogos de la Universidad de Maryland, han llegado a la conclusión de que el cangrejo de río constituye un modelo práctico excelente para identificar la neuroquímica y la circuitería neuronal específicas de la toma de decisiones. Que se sepa, este estudio es el primero en el que se ha logrado aislar neuronas individuales de cangrejo de río implicadas en las decisiones basadas en valores. Actualmente, no hay forma directa de hacer esto con el cerebro humano.

Buscar la relación entre neuronas individuales y procesos de toma de decisiones en el cerebro humano es inviable por ahora, tal como señala el psicólogo Jens Herberholz, de la citada universidad.

La historia de la biología ha mostrado que los hallazgos realizados en los sistemas nerviosos de los invertebrados a menudo son aplicables a organismos más complejos. Es poco probable que haya coincidencias exactas, pero aún así las similitudes pueden incrementar de manera decisiva el conocimiento científico sobre el cerebro humano. La organización básica de las neuronas y la neuroquímica subyacente son similares, incluyendo por ejemplo la serotonina y la dopamina.

El trabajo de este laboratorio puede ser útil para combinarlo con los de diversos estudios sobre los cerebros de roedores y primates. Combinar los hallazgos realizados en diferentes modelos animales parece ser la única forma práctica de dilucidar las complejidades a escala celular de la toma de decisiones humana.

Los experimentos realizados en este estudio ponían a los cangrejos en situaciones en las que debían tomar decisiones importantes: elegir entre encontrar su próxima comida o convertirse en la comida de un posible depredador. Al decidir qué hacer, los cangrejos evaluaban cuidadosamente el riesgo de lanzar un ataque y lo comparaban con la recompensa esperada.

Usando un método no invasivo que permitía a los crustáceos moverse libremente, los investigadores mostraron a individuos jóvenes de cangrejo Procambarus clarkii indicios simultáneos de la presencia de una presa y un depredador: un olor a comida y la imagen aparente de un depredador.

En algunos casos, el "depredador" (en realidad una sombra) parecía moverse con rapidez, y en otras despacio.

Para huir deprisa, el cangrejo de río es capaz de ejecutar una súbita maniobra y nadar hacia atrás, una acción que es precedida por un impulso neural eléctrico fuerte y medible. Los tanques diseñados a propósito podían detectar y registrar de modo no invasivo estas señales eléctricas. Esto permitió a los investigadores identificar los patrones de activación de neuronas específicas durante el proceso de toma de decisiones.

Aunque esa maniobra es una estrategia de escape muy efectiva contra los depredadores naturales, los cangrejos eran conscientes de que realizarla les alejaría de la comida que deseaban atrapar.

Los cangrejos de río emprendían acciones decisivas en cuestión de milisegundos. Cuando se enfrentaban a sombras muy rápidas, los cangrejos tendían mucho más a quedarse inmóviles para tratar de pasar desapercibidos que a ejecutar la maniobra súbita de escape.

Los investigadores constataron la lógica perfecta del crustáceo: Hay poca motivación para huir cuando el depredador parece moverse demasiado rápido como para escapar de él, y además el cangrejo de río perdería su oportunidad de comer.
Scitech News

miércoles, 21 de julio de 2010

Rastrear las Grandes Migraciones Humanas del Pasado Mediante el Análisis de Piojos



21 de Junio de 2010.
Foto: Sarah Bush, University of UtahDesde hace muchos años, los científicos han estado estudiando las pautas de migración humana del pasado lejano valiéndose de evidencias fósiles y de datos moleculares como por ejemplo secuencias de ADN. Estudiar a los piojos da a los investigadores una vía adicional para bucear en el pasado de la humanidad. Recolectando piojos de todas partes del mundo y analizando su ADN es posible ayudar a reconstruir la historia de las grandes migraciones humanas del ayer.


El equipo de David Reed, conservador de mamíferos en el Museo de Historia Natural de Florida, ubicado en el campus de la Universidad de Florida, estudia la historia evolutiva de la humanidad y los parásitos que la acompañan desde que el Homo sapiens emigró fuera de África hace cerca de cien mil años.

Reed ha recibido recientemente una subvención adicional para su trabajo, que le ha sido concedida por la Fundación Nacional estadounidense para la Ciencia. Esta subvención le permitirá disponer de más personal e infraestructura, con lo que las investigaciones que conduce se acelerarán, y además podrá emprender otras que, sin estos nuevos recursos, habrían resultado poco viables.


Estudiar los patrones humanos de migración investigando sus parásitos puede ser muy útil, debido a que las personas a menudo han tenido que llevar estos parásitos con ellas a medida que se movían por el globo terráqueo.

Reed espera que estas investigaciones sobre piojos también ayuden a combatirlos.

Hace apenas unos veinte años que estos y otros parásitos son estudiados para averiguar cosas sobre sus víctimas. Examinando animales como tenias, oxiuros, piojos o chinches, que la humanidad ha transportado consigo durante al menos unas decenas de miles años, y en algunos casos millones de años, los científicos pueden profundizar mucho más en los entresijos de la evolución histórica del Ser Humano.
Información adicional en:

lunes, 19 de julio de 2010

El Procesamiento Cerebral de Rostros en las Personas Con el Síndrome de Williams


El Procesamiento Cerebral de Rostros en las Personas Con el Síndrome de Williams

9 de Junio de 2010. Foto: L.A. Cicero/News ServiceMire usted fijamente a la cara de un desconocido durante mucho rato y probablemente ocurran dos cosas: se sentirá incómodo, y tendrá la sensación de que al desconocido no le gusta que le mire con tanta insistencia. Para la mayoría de las personas, ese tipo de percepción social aparece de modo natural. Pero no ocurre así para quienes tienen el síndrome de Williams.


Esta enfermedad genética, que afecta a una entre cada 7.500 personas aproximadamente, crea una amplia variedad de anomalías físicas, problemas de aprendizaje y rarezas en la conducta, incluyendo una fascinación anómala hacia los rostros.

Tal como señala el Dr. Allan Reiss, profesor de psiquiatría y ciencias de la conducta en la Universidad de Stanford, quien ha estudiado el síndrome de Williams durante casi 25 años, las personas con este síndrome exhiben un perfil de conducta social que, en ciertos aspectos, es el opuesto al que se suele asociar al autismo. Los individuos con el síndrome de Williams se sienten más impulsados a relacionarse socialmente con otros, particularmente en interacciones cara a cara.
El equipo de investigación realizó escaneos de resonancia magnética funcional por imágenes en 16 adultos con el síndrome de Williams, y se descubrió que sus cerebros muestran una enorme cantidad de actividad en la corteza fusiforme, una región cerebral que procesa información sobre rostros.

Los adultos con este síndrome también emplean casi el doble de su corteza fusiforme para procesar rostros, en comparación con adultos sanos.

Dado que todas las personas con el síndrome de Williams carecen de los mismos genes, los investigadores están usando sus hallazgos para averiguar si la mayor actividad cerebral que han detectado es consecuencia de la configuración genética del individuo.

Y las respuestas, que los investigadores esperan obtener con más experimentos que ya están planeando, pueden ayudar a determinar el grado en el que la genética moldea las conductas sociales en el síndrome de Williams.
Información adicional en:

viernes, 16 de julio de 2010

Efectos de la risa

chica sonriendo
 
 
La risa también reduce los niveles de cortisona y epinefrina, relacionadas con el estrés.
Recupera la sonrisa. Lo último que ha descubierto la psiconeuroinmunología es que la risa puede tener los mismos efectos que el ejercicio físico moderado: abre el apetito, reduce el estrés y mejora el funcionamiento del sistema inmunitario. El investigador Lee S. Berck lo ha comprobado en 14 voluntarios a los que hizo ver películas dramáticas y comedias, y vio que las segundas reducían el nivel de leptina y aumentaban el de grelina, el mismo efecto que tiene hacer deporte y que se relaciona con un aumento del apetito.

Así evoluciona nuestro cerebro


Juan ScaliterDe acuerdo con el responsable del grupo de Paleoneurobiología de los Homínidos del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana (CENIEH), Emiliano Bruner, existen dos áreas de nuestro cerebro que mantienen una estrecha relación respecto a los cambios anatómicos que experimentan: cuando una cambia, también lo hace la otra. Estas áreas son la frontal y la parietal. La primera controla, entre otras, la cognición y las capacidades psicológicas, mientras la parietal es la que nos da la visión del mundo en el que vivimos y nuestra relación con él.
“Esto es muy importante en el estudio de la evolución humana– comenta Bruner– porque analizando los fósiles hemos visto en la anatomía de las especies extinguidas del género humano, que cuando cambia una de estas dos áreas, cambia también la otra. El mismo patrón que encontramos en los fósiles, lo encontramos al analizar el cerebro de los humanos que vivimos ahora”.
La investigación también permitió evaluar las diferencias entre el cerebro del hombre y el de la mujer y obtener un resultado sorprendente: pese a la diferencia de tamaño entre el cerebro de hombres y mujeres, la forma del cerebro es la misma. “Esto es bastante raro porque en general cuando hay diferencias de tamaño en la capacidad craneal, existe también una geometría diferente – explica Bruner–. Sin embargo, el hecho de que haya correlación entre factores como el sexo y la anatomía, no significa que conociendo por ejemplo el sexo de un individuo vayamos a saber cómo va a responder a nivel psicológico o cognitivo”.
Lo interesante de este hallazgo es que esta relación no se puede aplicar a otras regiones del cerebro. Bruner realizó este trabajo con la colaboración de Manuel Martín- Loeches, de la Universidad Complutense de Madrid y de Roberto Colom, de la Universidad Autónoma de Madrid y los resultados se han publicado en el Journal of Anatomy.

Se va a suicidar: Nueva técnica para predecir su riesgo

cerebro
 
Alex Fernández Muerza
El cerebro humano pesa entre 1 y 2 kilos
Una nueva técnica denominada electroencefalografía cuantitativa (EEGc) podría ayudar a predecir pensamientos suicidas incluso antes de que se puedan tener. Así lo señala un grupo de investigadores del Laboratorio del Cerebro, el Comportamiento y la Farmacología, de la Universidad de California (EE.UU.).
El sistema muestra imágenes en color de la actividad cerebral. Los pacientes que experimentaron pensamientos suicidas en cualquier momento durante el estudio de ocho semanas mostraron un descenso seis veces mayor en la actividad cerebral en las 48 horas desde el inicio del tratamiento, en comparación con los que no mostraban un aumento en la cantidad de pensamientos suicidas.
Los científicos están utilizando la EEGc para determinar cómo los distintos cerebros de diversos individuos responden ante distintos antidepresivos, tratando de encontrar marcadores tempranos que indiquen si una nueva terapia sería efectiva o no.