viernes, 16 de agosto de 2013

El uso de Facebook no hace feliz al usuario, según un estudio

Fuente: EFE  |  2013-08-14
El uso de Facebook no hace feliz al usuario, según un estudio

Washington, 14 ago (EFE).- Las redes sociales han contribuido enormemente a que las personas se sientan más conectadas pero su uso no las hace, necesariamente, más felices, según un estudio de usuarios de Facebook, distribuido hoy en Public Library of Science.

De hecho el uso de Facebook pronostica una disminución del bienestar del usuario, de acuerdo con el estudio de la Universidad de Michigan (UM) que es la primera investigación conocida y publicada que examinó la influencia de Facebook en la felicidad y la satisfacción.

"En la superficie Facebook proporciona un recurso valioso para la satisfacción de la necesidad humana básica de conexión social", indicó el psicólogo social de la UM, Ethan Kross, autor principal de artículo y docente asociado en el Instituto de Investigación Social (ISR) de esa universidad. "Pero, en lugar de realzar el bienestar, encontramos que el uso de Facebook pronostica el resultado opuesto, socava el bienestar".

"Esto es un resultado de importancia crítica porque va al centro mismo de la influencia que las redes sociales pueden tener sobre la vida de las personas", añadió otro autor del estudio, el científico cognitivo John Jonides, de la UM.

Para el estudio los investigadores reclutaron a 82 adultos jóvenes, un grupo demográfico central de los usuarios de Facebook. Todos ellos tenían teléfonos inteligentes y cuentas de Facebook.

Los investigadores usaron el muestreo de experiencia -una de las técnicas más confiables para medir cómo las personas piensan, sienten y se comportan momento a momento en la vida cotidiana- a fin de evaluar el bienestar subjetivo de los participantes enviándoles mensajes de texto, al azar, cinco veces por día durante dos semanas.

Cada mensaje de texto contenía un enlace a una encuesta cibernética con cinco preguntas: ¿cómo te sientes en este momento? . ¿cuán preocupado estás? ¿cuán solitario te sientes en este momento? ¿cuánto has usado Facebook desde la última vez que te lo preguntamos? ¿cuánto has interactuado "directamente" con otras personas desde la última vez que te lo preguntamos?

El estudio encontró que cuanto más las personas usaban Facebook durante un período, peor se sentían después.

Los autores también pidieron a los participantes que calificaran su nivel de satisfacción con la vida al comienzo y al final del estudio. Encontraron que cuanto más usaban Facebook los participantes a lo largo de un período de estudio de dos semanas, más disminuían sus niveles de satisfacción con la vida al paso del tiempo.

Algo importante a señalar es que los investigadores no hallaron pruebas de que la interacción directa con otras personas ya sea por teléfono o en encuentros cara a cara influyeran negativamente en el bienestar.

En cambio sí encontraron que las interacciones directas con otras personas hacían que los participantes se sintieran mejor con el paso del tiempo.

Oxitociana y autismo

 

Un estudio publicado en la revista Nature encontró que la oxitocina, conocida como la “hormona del amor”, ayuda a enfocar la atención a diferentes estímulos e ignorar otros menos importantes.
El descubrimiento ayudaría a entender por qué a las personas con autismo se les dificulta comprender las emociones de otros, y se distraen fácilmente con estímulos ambientales.
Investigaciones anteriores hallaron que los niños con autismo tienen bajos niveles de oxitocina en el cerebro. Esta hormona cumple un importante papel en la formación de vínculos de tipo social, afectivo y parental.
Los investigadores se basaron en estudios previos que describen cómo actúa la oxitocina en el hipocampo cerebral.
La hormona estimula un tipo de células nerviosas, llamadas interneuronas inhibidoras, para que secreten un químico llamado GABA. Esta sustancia disminuye la actividad de otras neuronas cercanas, llamadas células piramidales.
La activación continua de las interneuronas hace que se fatiguen y secreten menos GABA. Al haber menos de este químico, las células piramidales se activan en presencia de estímulos importantes.
Según los investigadores, aunque estos hallazgos no prometen la aparición de una terapia para el autismo, sí revelan la relación entre una hormona de origen natural y esta condición.

GPS en el cerebro: las células grid

Como un dispositivo de posicionamiento satelital (GPS), el cerebro tiene su propio sistema para recordar su localización y evitar perderse mientras se transita.
Un equipo de investigadores en varias universidades estadounidenses halló neuronas específicas que ayudan a las personas a tener noción de su posición relativa.
Conocidas como células “grid”, las neuronas se activan y toman la forma de una malla triangular cuando los seres humanos transitan por espacios abiertos. Las activaciones de las neuronas representan localizaciones diferentes.
Este comportamiento de las células “grid” ayuda a la persona a tener noción de la distancia aproximada entre un punto de partida y la posición actual, o de cuál fue el último giro que realizó. Aunque este tipo de neuronas se encontró previamente en ratas, y su presencia en los humanos ya se había predicho, hasta ahora se comprueba su existencia. En el experimento, 14 participantes utilizaron una palanca de mando para manejar una bicicleta virtual a través de un campo abierto de un videojuego.
El objetivo era trasladarse de un punto a otro, recolectando objetos visibles a la distancia.
Posteriormente, se les pidió recorrer el campo virtual y recordar la ubicación de los distintos objetos, que ahora era invisibles a la distancia.
“Este hallazgo de las células ‘grid’ en el cerebro humano, junto con un anterior descubrimiento de las ‘células de lugar’ en el hipocampo –que se activan cuando la persona está en un ambiente particular– indicarían la existencia de un sistema de mapeo y navegación que se ha preservado desde los animales menores hasta los humanos”, declaró Michael Kahana, uno de los investigadores del estudio publicado en Nature Neuroscience.

miércoles, 14 de agosto de 2013

lunes, 12 de agosto de 2013

viernes, 9 de agosto de 2013

Descubren neuronas humanas relacionadas con la navegación en entornos exteriores



Con grabaciones directas del cerebro humano, un equipo de investigadores de las universidades norteamericanas de Drexel, Pennsylvania, UCLA y Thomas Jefferson ha identificado un nuevo tipo de célula en el cerebro que ayuda a las personas a realizar un seguimiento de su ubicación al navegar por un entorno desconocido.
La "cuadrícula", que deriva su nombre del patrón de rejilla triangular en el que la célula se activa durante la navegación, se distingue entre las células cerebrales debido a que su activación representa múltiples localizaciones espaciales. Este comportamiento es como células que permiten al cerebro realizar un seguimiento de las señales de navegación, como la lejanía del punto de partida o de su última vuelta, un tipo de navegación que se conoce como camino de integración.
"Es muy importante que este patrón de rejilla sea tan consistente porque muestra cómo la gente puede realizar un seguimiento de su ubicación, incluso en nuevos ambientes con diseños inconsistentes", dijo el doctor Joshua Jacobs, profesor asistente en la Escuela de Ingeniería Biomédica, Ciencia y Salud de Drexel, es el investigador principal del equipo.
Los autores, Jacobs, Michael Kahana, de Pennsylvania, e Itzhak Fried, de UCLA, fueron capaces de discernir estas células porque tuvieron la rara oportunidad de estudiar grabaciones cerebrales de pacientes epilépticos con electrodos implantados profundamente en el interior de su cerebro como parte de su tratamiento. Su trabajo se publica en la última edición de la revista 'Nature Neuroscience'.
Durante la grabación del cerebro, los 14 participantes en el estudio realizaron un videojuego en el que navegaban de un punto a otro para recuperar objetos y luego recordar cómo volver a los lugares donde se encontraba cada objeto. Los participantes utilizaron un joystick para montar en una bicicleta virtual a través de un terreno muy abierto en un ordenador portátil y el equipo estudió la relación entre la forma en que los participantes navegaron en el videojuego y la actividad de las neuronas individuales.
"Cada célula de la cuadrícula responde a múltiples localizaciones espaciales que se organizan en forma de red --dijo Jacobs--. Este patrón de rejilla triangular parece ser un patrón cerebral que juega un papel fundamental en la navegación. Sin cuadrículas, lo más probable es que los seres humanos con frecuencia se pierdan o tengan que desplazarse en base sólo a puntos de referencia. Las células de la red por lo tanto son fundamentales para el mantenimiento del sentido de la ubicación en un entorno".
Estas células no son únicas entre los animales, a pesar de que se descubrieron anteriormente en ratas, ya que un estudio previo de 2010, que utilizó imágenes no invasivas del cerebro, sugirió la existencia de las células en los seres humanos, pero esta es la primera identificación positiva de la versión humana de estas células.
"El presente hallazgo de la cuadrícula en el cerebro humano, junto con el descubrimiento anterior de las células del hipocampo humano, proporcionan pruebas concluyentes de una asignación común y un sistema de navegación conservado en los humanos y animales inferiores", dijo Kahana, neurocientífico, autor principal y profesor de Psicología en la Universidad de Pennsylvania.
Los resultados del equipo también sugieren que estos modelos de red pueden de hecho ser más frecuentes en los seres humanos que las ratas, debido a que el estudio encontró células no sólo en la corteza entorrinal, como se observó en ratas, sino también en un área del cerebro muy diferente, la corteza cingulada.
"Las células de red se encuentran en un lugar crítico en el sistema de la memoria humana llamado la corteza entorrinal --destacó Fried, que es profesor de Neurocirugía en la Escuela David Geffen de Medicina en UCLA--. Este descubrimiento arroja nueva luz sobre una región del cerebro que es la primera en resultar afectada en la enfermedad de Alzheimer, con efectos devastadores en la memoria".
La corteza entorrinal es la parte del cerebro que se ha estudiado en la investigación de la enfermedad de Alzheimer y de acuerdo con Jacobs, la comprensión de las cuadrículas podría ayudar a los investigadores a entender por qué las personas con la patología a menudo se desorientan. También es posible que ayude a mostrar cómo mejorar la función cerebral en personas que sufren de la enfermedad de Alzheimer.
(EuropaPress)

miércoles, 7 de agosto de 2013

La discapacidad intelectual, asociada con una mayor carga de homocigosis en el autismo

Un nuevo estudio ha hallado evidencia de que el autismo a menudo puede producirse por una contribución genética recesiva, es decir, herencia de autismo con discapacidad intelectual significativa.
Los investigadores han analizado el ADN de más de 2.100 niños con autismo que han nacido en familias donde ni sus padres ni un hermano tienen trastorno de autismo. Los científicos han estudiado los genomas de los niños afectados y sus hermanos de la llamada ‘carga de homocigosis’, largas hebras de ADN en las que el material genético presentado por la madre y el padre resultan ser el mismo.
Prácticamente todos los participantes en el estudio tenían pequeñas series de homocigosis en su ADN. Entre los más de 500 niños de la muestra con autismo y discapacidad intelectual (CI ≤ 70), había con frecuencia series más grandes de homocigosis que en sus hermanos no afectados, lo que sugiere que los hermanos afectados coheredaron más variantes genéticas recesivas de cada padre y que estas variantes se derivan del ancestro compartido remoto de los padres.
La probabilidad de resultar afectados con autismo y tener un CI ≤ 70 aumentaba a medida que la longitud total de largas carreras de homocigosis se incrementaba. El trabajo muestra una asociación, por tanto, en la que una mayor carga de homocigosis predijo un mayor riesgo de desarrollar autismo con discapacidad intelectual en comparación con un hermano.