viernes, 9 de abril de 2010

Nueva especie de homínido aparece en cueva de Sudáfrica


Equipo de expertos encontró clavículas, cráneos, dientes y otros huesos

Su análisis podría ayudar a entender el árbol evolutivo de los seres humanos


Alejandra Vargas M. alevargas@nacion.com 08:52 a.m. 08/04/2010
Una especie de homínido descubierta en una cueva de Sudáfrica podría ayudar a dilucidar nuevas pistas sobre el árbol evolutivo de los seres humanos.
Este es el cráneo de la nueva especie Australopithecus sedibaque fue hallada en Sudáfrica. El nombre “sediba” significa “fuente natural” en una lengua sudafricana llamada “sesotho”.Science para LN

Así lo revelaron ayer dos estudios científicos liderados por Lee Berger, de la Universidad de Witwatersrand, y Paul Dirks, de la Universidad James Cook, de Australia, y publicados en la revista Science.
La nueva especie fue bautizada como Australopithecus sediba. Esta tenía brazos largos similares a los que tienen los simios, pero manos cortas y fuertes.
La especie tenía además un cerebro de apenas entre 420 y 450 centímetros cúbicos –muy inferior al de los humanos modernos–, pero contaba con piernas largas con las que podía dar pasos largos y hasta correr. Fósiles reveladores. El descubrimiento se produjo, en agosto del 2008, en una región sudafricana conocida como “Cuna de la humanidad” por la gran cantidad de descubrimientos científicos que se han hecho allí.
En el sitio se encontraron restos de dos esqueletos: un joven de unos diez años y una mujer de unos 30, que vivieron en un período que se ubicó entre hace 1,95 millones de años y 1,78 millones de años.
Del niño se recuperó una clavícula y el cráneo; y de la mujer, restos del cráneo y otros huesos del cuerpo.
El análisis óseo reveló que la hembra probablemente pesaba unos 33 kilos y el joven unos 27 kilos. Ambos medían 1,27 metros de altura al morir.
No se sabe a ciencia cierta si había un vínculo entre ambos, ni tampoco la razón de su muerte, aunque los científicos especulan que cayeron a un foso buscando agua durante una sequía. Llenar el vacío. La recién documentada especie Australopithecus sediba era un caminador vertical que compartía varios rasgos físicos con la primera especie Homo conocida por los científicos, y se espera que su introducción en el registro fósil ayude a responder algunas preguntas claves sobre lo que significa ser humano.
Por ejemplo, los expertos esperan entender mejor cómo los homínidos pasaron de ser seres pequeños, que incluso se colgaban de los árboles, a ser mucho más grandes y erguidos, que caminaban con las dos patas y tenían un cerebro más desarrollado.
“La descripción que está emergiendo es la de un homínido con una estructura ósea similar a la de la especie Homo más antigua”, señala el estudio. Sin embargo, los expertos se apuran a aclarar que esta especie empleó su esqueleto más como otra especie llamada Australopithecus, homínido que vivió en África hace unos 3,9 millones de años, y que poco a poco fue dejando atrás algunas de sus características de primates y a erguir su cuerpo al caminar.
El ícono de estos es el fósil llamado Lucy, descubierto en 1974 en Etiopía.
Lo curioso aquí es que la nueva especie Australopithecus sediba representa a un homínido que apareció aproximadamente un millón de años después que Lucy, y sus características implican que la transición de los primeros homínidos al género Homo ocurrió en etapas muy lentas, con varias especies tipo Homo emergiendo primero.
“No es posible establecer la posición filogenética precisa del Australopithecus sediba en relación con varias especies asignadas al Homo primitivo, pero se puede concluir que comparte más características derivadas con el Homo primitivo que con cualquier otra especie de Australopithecus conocida. Por eso, representa un ancestro candidato para el género”, dijo Berger, uno de los autores del hallazgo.

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